Alemania: país de inmigrantes

Quien ha visitado Berlín o alguna de las ciudades más pobladas de Alemania, se habrá dado cuenta que la población está lejos de ser homogénea. De hecho, Alemania es considerado un país de inmigrantes y ostenta el título al mejor país para vivir y trabajar después de Estados Unidos.

La inmigración para Alemania no es un tema nuevo por estar en el corazón de Europa. Una de las migraciones más importantes sucedió después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el país quedó devastado, dividido y sin mano de obra. En ese entonces, mientras que la Alemania Oriental dominada por la entonces Unión Soviética se cerró al mundo, el Occidente le abrió las puertas a la inmigración de capital humano, para levantar la economía de esa parte del país.

Los primeros en llegar fueron los italianos, seguidos de españoles, griegos, turcos y ciudadanos de la antigua Yugoslavia. Hoy Turquía aporta el mayor número de inmigrantes en Alemania (alrededor de 2.5 millones); por eso, no es fortuito que una de las comidas rápidas preferidas por los alemanes sea el Döner Kebab.

Aunque en un inicio estos inmigrantes fueron considerados invitados de trabajo (en alemán “Gastarbeiter”), con los años estos huéspedes se instalaron en Alemania junto con sus familias, porque el mercado laboral aún los necesitaba y porque lograron de una forma u otra adaptarse a la vida en un país extraño.

Sin embargo, solo hasta la caída del muro de Berlín que trajo consigo la reunificación de las dos Alemanias, se empezó a reconocer la nación como un país de inmigrantes, lo que abrió el debate sobre la necesidad de invertir en la integración de quienes se habían convertido en un bastión importante para el desarrollo del país.

Sin aprender alemán, la integración no es posible

curso de integracion Alemania

Aprender alemán no solo es un requisito a la hora de solicitar un trabajo, sino una herramienta indispensable que facilita el diario vivir, pues hasta para comprar el pan es necesario comunicarse. Si bien, los alemanes en gran parte del país son abiertos a la llegada de inmigrantes, no ven con buenos ojos a quienes desean establecerse aquí pero no aprenden su idioma.

Para atender esta necesidad, en el 2005 se creó un curso de integración en Alemania, donde los inmigrantes que cuentan con un permiso de residencia, aprenden alemán hasta un nivel intermedio. Una vez que completan los niveles de alemán, los asistentes quedan listos para tomar el curso de Orientación “Vivir en Alemania” (en alemán Leben in Deutschland), donde se aprende y se discute sobre la historia y la organización política y social del país.

“Cuando los extranjeros desean vivir en Alemania, deben aprender alemán. Sin idioma, la integración no es posible”, asegura  Roland Hohl,  docente del curso de Orientación y quien fue durante 20 años líder del departamento de Integración en el Abendakademie en Mannheim, donde tuve la oportunidad de aprender sobre el país que me acoge.

Según Hohl, la experiencia de inmigración que ha vivido Alemania ha sido positiva para la sociedad: “nos hemos desarrollado, hemos recibido ideas de personas que provienen de diferentes partes del mundo. Eso es positivo para el desarrollo de Alemania, de la cultura, de la economía y ahora somos más abiertos al mundo”.

La integración en Alemania cuesta

Si hay algo que tienen claro los alemanes, en medio de la crisis migratoria que sacude hoy a Europa, es que lo más difícil de este proceso será lograr que quienes llegan, se integren con éxito a la sociedad. Refugiados que ven en Alemania: la tierra prometida.

Y es que en esta ocasión no se trata de Gastarbeiter, sino de millones de refugiados que huyen de la guerra y que reclaman la atención urgente de la Unión Europa. Atención que se traduce en un techo donde vivir, alimentación, vestimenta pero además de herramientas que les permitan en un futuro sostenerse con sus propios medios.

El problema con la integración es que es un proceso costoso que puede ser un completo fracaso, si con los años los refugiados en Alemania, no se vinculan al mercado laboral y no logran sentirse parte de una sociedad y de un país, que funciona de una manera muy distinta al suyo.

Tristemente asegura Hohl, aunque el Estado subsidie el 100% en cursos de alemán para los refugiados, en promedio un 70% no logrará vincularse exitosamente al mercado laboral. Por una razón sencilla: cada día se requiere personal mejor calificado, una formación que aquí empieza desde la escuela.

Por eso, Hohl sostiene que la apuesta debe estar enfocada en los niños, en los hijos de los refugiados, quienes tendrán acceso a las escuelas y las universidades alemanas, lo que les facilitará conseguir un trabajo y sentirse parte de una sociedad cada día más heterogénea.

 

5 comentarios sobre “Alemania: país de inmigrantes

    1. En este post quise relatar cómo Alemania se ha convertido en un país receptor de migrantes. Muchos llegan pensando que todo será un paraiso, pero pronto se chocan con una cultura y una forma diferente de hacer las cosas. La adaptación y la integración no son fáciles, y eso es algo que deben considerar quienes emigran…saludos y gracias por compartir tu opinión

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